La ofensiva con la que Europa del Este pretende evitar la aprobación del Paquete de Movilidad


La tramitación del nuevo Paquete Legislativo de Movilidad en el ámbito de la Unión Europea, que introduce importantes modificaciones en materia de desplazamiento de trabajadores (salario mínimo), acceso al mercado y tiempos de conducción y descanso, continúa siendo objeto de un constante enfrentamiento entre los países de Europa del Este y los países occidentales, pese a estar ultimándose su aprobación definitiva

en los próximos meses.


Así, según relata FENADISMER en un comunicado, en una nueva ofensiva de los países del Este de Europa contra el Paquete de Movilidad, los Ministros de Transporte de Bulgaria, Rumania, Polonia, Hungría, Letonia y Lituania han enviado una carta conjunta a los presidentes de la Comisión, el Consejo y el Parlamento Europeos para tratar de modificar el contenido de dicho Paquete Legislativo, por considerarlo "contrario a los objetivos promovidos en su día por la Comisión Europea".


Incluso, destacan, "bien al contrario, el texto definitivo ha estado sometido a una severa presión y no ha contado con un estudio de impacto sobre las consecuencias de su futura aplicación".


Al entender de los Ministros firmantes de la carta “las medidas deberían ser realistas,

proporcionadas y no discriminatorias así como preservar la competitividad del sector del

transporte por carretera, no poniendo en peor posición a nuestras empresas que las empresas de terceros países”.


Asimismo, consideran que las medidas aprobadas van en contra del objetivo

de lucha contra el cambio climático “en especial la que obliga a retornar periódicamente al Estado miembro de establecimiento así como las nuevas restricciones a las operaciones de cabotaje, que incrementarán el número de operaciones en vacío de los camiones, generando adicionalmente 100.000 toneladas de CO2 anualmente”. Asimismo consideran que la clasificación establecida para las operaciones de transporte en función de la aplicación o no de la regulación sobre trabajadores desplazados, “va en contra de las libertades básicas y tendrá un impacto negativo en el Mercado único”.


Por su parte, FENADISMER asegura que "dicha posición de victimismo que plantean los dirigentes de los países del Este de Europa, contrasta con la realidad del transporte por carretera en la Unión Europea, que han prácticamente copado el mercado de transporte internacional en los últimos 10 años en detrimento de las flotas de los países occidentales.


Así desde la ampliación de la UE en 2014 al Este de Europa, que supuso la entrada de 10 países orientales en el club europeo, el crecimiento de sus flotas de transporte ha sido espectacular. Según datos del Eurostat, en 10 años el incremento en toneladas-kilometros realizados por las flotas búlgaras ha sido del 164%, y de las húngaras y rumanas del 54%, lo que contrasta con el fuerte descenso en más de un 51% de las flotas francesas e italianas o del 40% de las empresas alemanas, y del 1% de las españolas.


De ahí que el Paquete de Movilidad, contrariamente a lo manifestado por los dirigentes

firmantes de la carta, persiga establecer unas reglas de mercado equitativas y leales, que elimine el actual dumping social así como el fenómeno de las empresas deslocalizadas que basan su competitividad exclusivamente en conseguir menores costes laborales y fiscales para el desarrollo de su actividad..


En todo caso, FENADISMER apunta que "habrá que esperar a la aprobación definitiva del Paquete de Movilidad en el seno de la negociación interinstitucional en el seno del Trílogo (Parlamento, Consejo y Comisión), que se inició hace unas semanas y que previsiblemente culminará antes de que finalice el año".